Los frenos se desgastan de forma progresiva y a veces no notamos el cambio porque nos acostumbramos. Estas son las señales más habituales de que conviene revisarlos.
1. Chirridos o ruido metálico
Muchas pastillas incorporan un testigo que chirría cuando están al límite. Un ruido metálico y áspero puede indicar que la pastilla ya roza el disco.
2. Vibraciones en el pedal o el volante
Si notas temblores al frenar, sobre todo a velocidad alta, puede que los discos estén deformados o desgastados de forma irregular.
3. El coche se va hacia un lado
Una frenada desequilibrada puede deberse a una pinza que no trabaja bien o a un desgaste desigual. También puede estar relacionada con la suspensión o los neumáticos.
4. Pedal esponjoso o que se hunde
Puede indicar aire en el circuito, líquido de frenos degradado o una fuga. Es una señal que no conviene dejar pasar.
5. Testigo de frenos encendido
Puede avisar de nivel bajo de líquido o de desgaste de pastillas. Si es rojo, detén el coche en cuanto sea seguro.
Información orientativa. Consulta siempre el manual y el plan de mantenimiento de tu vehículo.




