El testigo de motor (a menudo con forma de motor) se enciende cuando la centralita detecta un fallo en algún sensor o sistema relacionado con el motor o las emisiones.
Ámbar fijo, ámbar parpadeando o rojo
- Ámbar fijo: hay un fallo registrado. Conduce con suavidad y pide cita para diagnosis.
- Ámbar parpadeando: puede indicar un fallo de combustión. Reduce la velocidad y evita forzar el motor.
- Rojo: detén el coche en cuanto sea seguro y consulta antes de seguir.
Por qué hace falta una diagnosis
El equipo de diagnosis lee los códigos de avería almacenados. El código señala el sistema afectado, pero la causa puede ser un sensor, un cableado o el propio componente. Por eso se combina la lectura electrónica con la comprobación en el taller.
Información orientativa. Consulta siempre el manual y el plan de mantenimiento de tu vehículo.




